Curiosidades

¿Qué hay realmente detrás de la puerta de la cabina del piloto? Lo que los TCP saben

Cabina de piloto de un avión con instrumentos de vuelo.

Es una de las grandes curiosidades de cualquier persona que sube a un avión: esa puerta blindada que separa la cabina de pasajeros del cockpit. ¿Qué hay realmente al otro lado? ¿Cómo se comunican los pilotos con los TCP? ¿Cuándo y cómo se abre?

Los TCP son los únicos profesionales de a bordo que tienen acceso a esa puerta, y lo que ocurre alrededor de ella tiene mucho más protocolo del que la mayoría imagina. Si te parece fascinante este mundo, en el curso de azafata en Santander lo estudiarás desde dentro.

 

Por qué la puerta de cabina es blindada

Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la normativa internacional de aviación cambió radicalmente. La OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) estableció la obligatoriedad de instalar puertas de cabina reforzadas en todos los aviones comerciales, capaces de resistir disparos y explosiones.

Estas puertas están diseñadas para no poder abrirse desde fuera sin la autorización de los pilotos, y tienen un sistema de cierre electrónico con varios niveles de seguridad.

 

El protocolo de la puerta: más complejo de lo que parece

Cada vez que un TCP necesita acceder a la cabina de vuelo, existe un protocolo estricto. Primero, el TCP avisa por intercomunicador a los pilotos. Segundo, los pilotos verifican visualmente, a través de una mirilla o cámara, quién está al otro lado. Tercero, si todo está correcto, abren electrónicamente desde dentro.

Lo que muchos no saben es que antes de abrir la puerta, el TCP que va a entrar debe asegurarse de que ningún pasajero esté cerca o pueda colarse hacia la cabina de vuelo. Es lo que se conoce como protocolo de seguridad de cabina, y se trabaja en detalle durante la formación TCP.

 

Qué hay dentro del cockpit

La cabina de vuelo es un espacio sorprendentemente pequeño para la cantidad de tecnología que contiene. Dos asientos (para el comandante y el copiloto), cientos de indicadores, pantallas y controles, y una vista frontal que es el sueño de cualquier amante de la aviación.

En vuelos de largo radio, hay un tercer asiento, el «jump seat» de cockpit, reservado para pilotos en entrenamiento o supervisión. Los TCP tienen acceso a la cabina para llevar comida y bebida a los pilotos (que no pueden abandonar sus puestos simultáneamente), entregar información relevante o, en situaciones especiales, coordinar una emergencia.

 

La comunicación entre TCP y pilotos

Antes de cada vuelo hay un briefing conjunto entre tripulación de vuelo y TCP. Se revisan las condiciones meteorológicas previstas, los posibles pasajeros con necesidades especiales, la duración del vuelo y los protocolos de emergencia. Esta comunicación previa es fundamental para que todo funcione bien a bordo.

Durante el vuelo, pilotos y TCP se comunican principalmente por el intercomunicador de a bordo. Hay códigos específicos que los pilotos usan para comunicar información a los TCP sin alarmar a los pasajeros, y viceversa.

 

La regla de los dos pilotos: siempre hay alguien al mando

Tras un incidente en 2015, muchas aerolíneas europeas y mundiales adoptaron la norma de que nunca puede haber un único piloto en la cabina de vuelo. Si uno de ellos necesita salir (para ir al baño, por ejemplo), un TCP debe entrar y permanecer en cabina hasta que el piloto regrese.

Esta norma, aparentemente simple, tiene un peso enorme: significa que los TCP son parte activa de los protocolos de seguridad de vuelo, no solo del servicio a bordo. Y es una de las muchas razones por las que la formación TCP va mucho más allá de servir café. Si quieres saber exactamente en qué consiste esa formación, visita el curso TCP en Santander.