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¿Por qué es obligatorio apagar el móvil o ponerlo en modo avión? Lo que ocurre en cabina si no lo haces

Primer plano de un smartphone en el que un dedo activa el interruptor de

Uno de los avisos más repetidos por parte de la tripulación antes del despegue es la obligatoriedad de activar el modo avión en todos los dispositivos móviles. Para muchos pasajeros, se trata de una norma rutinaria que no tiene mayor importancia. Sin embargo, detrás de esta instrucción hay fundamentos técnicos y de seguridad que todo Tripulante de Cabina de Pasajeros (TCP) debe conocer en profundidad.

En este artículo, analizamos qué puede pasar si no activas el modo avión, cómo lo gestiona la tripulación, y por qué es una parte fundamental de la formación en el curso de azafata de vuelo en Santander.

 

¿Por qué existe la obligación de activar el modo avión?

Todos los teléfonos móviles, tablets y dispositivos con conectividad inalámbrica emiten señales electromagnéticas cuando están encendidos y conectados. Estas señales pueden interferir con los sistemas electrónicos del avión, especialmente con los instrumentos de navegación, los sistemas de comunicación y otros dispositivos sensibles durante las fases críticas del vuelo.

Aunque los sistemas modernos de los aviones están mejor protegidos frente a este tipo de interferencias, la norma sigue vigente por tres razones fundamentales:

  1. Prevención total de interferencias: Aunque la probabilidad es baja, los momentos de despegue y aterrizaje requieren concentración total por parte de los pilotos. Reducir cualquier fuente de ruido electromagnético es esencial.
  2. Estándar de seguridad global: Las autoridades aeronáuticas, como la AESA y la EASA, han definido este protocolo como obligatorio para mantener un estándar común.
  3. Disciplina operativa: Cumplir esta instrucción forma parte del comportamiento que se espera del pasajero. La desobediencia puede derivar en conflictos a bordo, que el TCP debe saber gestionar.

 

¿Qué consecuencias puede tener dejar el móvil encendido?

Aunque no se va a caer un avión por un móvil encendido, lo cierto es que se han documentado casos reales de interferencias con las radios del piloto o con señales GPS. Además:

  • Se genera un zumbido molesto en los auriculares de los pilotos.
  • Puede dificultarse la comunicación con la torre.
  • En vuelos nocturnos, la luz de pantallas encendidas también interfiere visualmente.

 

Por eso, el modo avión es una herramienta práctica y sencilla para evitar todos estos problemas. Y forma parte de los protocolos de seguridad que se enseñan desde el primer día en el curso TCP en Santander.

 

El papel del TCP ante el uso indebido del móvil

Durante el curso de TCP en Central Santander, los alumnos aprenden que uno de sus roles principales es garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad. Esto incluye:

  • Vigilar que todos los pasajeros activen el modo avión.
  • Informar con antelación de la necesidad de desconectar datos móviles.
  • Detectar y gestionar con diplomacia a pasajeros que se resistan.
  • Informar a cabina si la situación escala.

Estas competencias forman parte del módulo de “normativa aeronáutica” y también se trabajan en simulacros con casos reales, algo que distingue a la formación profesional en Santander frente a otras opciones más teóricas.

 

¿Qué dice la normativa oficial?

Según la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea), desde 2014 se permite mantener los dispositivos encendidos en todas las fases del vuelo siempre y cuando estén en modo avión. Sin embargo:

  • Las compañías aéreas pueden imponer restricciones adicionales.
  • La tripulación siempre tiene la última palabra.
  • En casos excepcionales, puede solicitarse el apagado completo de dispositivos.

En Central Escuela Aeronáutica, los estudiantes aprenden a actuar según el protocolo oficial y a adaptarse a las normativas de diferentes aerolíneas.

 

¿Y si el pasajero se niega?

En esos casos, el TCP debe seguir una serie de pasos:

  1. Comunicar verbalmente y de forma educada.
  2. Si persiste la negativa, avisar al sobrecargo o jefe de cabina.
  3. Escalar la incidencia al comandante, si es necesario.
  4. Registrar el hecho en el informe de vuelo.

Aprender a manejar estas situaciones con profesionalidad es parte del entrenamiento realista que reciben los alumnos en Central Santander.